sábado, 6 de febrero de 2010

Ciega, no. Cita, tampoco.

No soy de aceptar blind dates. La única vez que acepté una juré no volver a hacerlo. Fue una experiencia por demás incómoda. En ese momento, confié en una compañera de trabajo (ahora amiga) que juraba que su amigo y yo éramos tal para cual. Debo admitir que si algo tenía de bueno ese sujeto era que escribía bien. quiero decir: escribía sin errores de ortografía, con bastante chispa y con las palabras adecuadas para un pre encuentro a ciegas. Bien. Llega el momento de coordinar el encuentro. Y empieza: por dónde vivis? podríamos encontrarnos en un punto medio. Uff. No me gusta llegar sola a los bares. Y no voy a ir en bondi porque el pibe va en bondi. Primera decisión errada de la noche: le sugiero ir a buscarlo con mi auto. Tardé como 40 minutos en llegar a Almagro. Cuando lo veo venir hacia el auto, con una remera de calaveritas, ya me dieron ganas de eyectarme y todavía tenía las copas por delante. Hola. hola. Vamos a Million? Segunda decisión errada de la noche: vamos a Million. Odio ese lugar de after office. Y en Million estamos sentados, con un mojito para cada uno. El chico de las calaveritas habla y habla. El monólogo (casi no puedo meter bocado) es soporífero. Temas de medioambiente, la ONU y todas las cosas responsables y verdes que no van conmigo, que soy bastante irresponsable y de cualquier color menos verde. Tuve que ir al baño y hacer un llamado de emergencia para que la amiga que estaba del otro lado de la línea hiciera exactamente lo mismo, unos minutos después. Y así fue. Me tengo que ir. Y encima tengo que llevarte de nuevo a tu casa. Eso no se lo dije, claro. Algo de elegancia conservo. Otra media hora hasta almagro. En la puerta, la pregunta obligada: querés subir? no gracias, hasta nunca. Primera y adiós. Debut y despedida.
Hete aquí que hace algunas semanas que otra compañera de trabajo insiste en presentarme a su mejor amigo, bajo la misma promesa: son tal para cual. qué miedo. Le cuento lo que conté más arriba pero de una manera bastante más prejuiciosa y algo cargada de adjetivos descalificativos. Le digo que mejor no. que gracias. Insiste. Dale, una vez que vino a casa le mostré tu foto por facebook y le gustaste. No. Sigue insistiendo: bueno, al menos dejame darle tu mail. Y un mail, pensé, no se le niega a nadie.
Viernes a la noche. Lluvia. Estoy en casa, con un asma que apenas me deja caminar. Pensando en tomar un rico vino, cocinar un rico tuco y desmayarme lo más temprano que pueda. Recibo un mail con un nombre de varón en el subject, de un remitente desconocido. Hola, Per. Soy fulano, el amigo de mengana. tas para tomar algo esta noche? por dónde vivis? si para de llover te voy a buscar. Y si no, voy en canoa. Salud, fulano. Primero: me molesta la gente que abrevia palabras innecesariamente. Segundo: me cae mal la gente que utiliza apócopes para dirigirse hacia mí cuando no me conoce. Tercero: te parece invitarme así, sin ningún preámbulo? Pero eso no es todo. A los quince minutos, ponele, otro mail. Este sí que es divertido. Escuchen: era una cadena de mails del goma este con mi compañera de trabajo, en la que decía cosas como éstas:
el: sí este fin de semana nos vemos.
ella: dale. qué pasó al final con mi amiga? le escribiste?
él: no, ahora le escribo. Pero pasame también el mail de "Bebe". todos los chicos le pusieron fichas a esa mina.
ella: pero bebe tiene novio, no da.
él: no te pongas celosa, la voy a llamar a las dos.
ella: sos un nabo, perla es lo más.
él: ya le mandé un mail pero no me contesta.
Y ahí, llena de odio, indignación y risa, respondí:
querido fulano.
no seré bebe pero tengo lo mío, cuidado.
gracias por la invitación. Pero antes de salir con un ordinario como vos prefiero quedarme en mi casa haciendo bolsitas de té en hebras con organza.
salud,
P.

5 comentarios:

El viento a contramano dijo...

jajaja.... sos una genia, Per (perdón: Srta. Perla), jaja.

A mi también me molesta que recorten las palabras:
Una vez, una chica me puso por msn:
- "tas"? y mi respuesta fue - "No, no ESTOY" ella entonces puso - "jajaja, c va?" y ya preguntandome si era tonta o yo era un maniatico, respodí - "no hablo Francés" y ella insitió y puso - "jajaja, todo ok?" y ahí se termino la charla.

Una de las pocas (poquisimas) cosas positivas de Facebook, es que ahora metes el nombre de la persona en el buscador y le ves la cara antes de ir a la cita - al menos, para tener una idea de lo que vas a ver :)

Esto puede ser otra remera "Ciega, no. Cita, tampoco" firma: Per.

Chauuu!!!

Haiku dijo...

buena idea la de la remera, la sumamos a nuestro sctock 2010 viento.

Noesperesnada dijo...

Como odio las adena de mails...

Blue dijo...

Qué ganas de verle la cara cuando leyó el mail al nabo...

encandilanluces dijo...

También odio Million, el último bastión del menemismo careta!