miércoles, 30 de marzo de 2011

Recién, en la oficina

un joven de 22 me convida un mate frío. lo obligamos a cambiar el agua y ofrecernos uno con la temperatura adecuada. En una palabra: caliente. Al minuto (no es metafórico, quiero decir que pasó un minuto, sesenta segundos) vuelve y me ofrece uno caliente. Y con Torno, socarronas, decimos que qué rápido es ir de cero a cien cuando sos tan joven y tenes esa piel y qué trabajoso se vuelve todo con la edad.

martes, 29 de marzo de 2011

gente que confunde un cuento con cualquier posteo de blog.

lunes, 28 de marzo de 2011

Puro espamento

el lunes, al final, resultó ser como una inyección: cuando ves cerca la aguja te estremecés del dolor y después, cuando sentís el pichazo, pensas: no era tan grave.

domingo, 27 de marzo de 2011

Nacidos entre el '75 y el '82

Hoy, en el cumpleaños número noventa y uno de la abuela (yo se los anticipé: esta vieja nos va a enterrar a todos) nos dimos cuenta (quiero decir: los primos nos dimos cuenta) de que estábamos grandes porque el promedio de edad de la "mesa de los chicos" (esa que en las reuniones familiares siempre se añade a la principal, a la de los adultos, muy posiblemente en forma perpendicular, haciendo de patita corta de la T mesística) era de treinta y dos años. Criaturas de treinta y dos para arriba y mesa de chicos no combina mucho. Lo que había hoy (más allá de lo jóvenes que nos sentimos y lo infantiles que somos) eran dos mesas de (por ahora llamémoslo así) distintas clasificaciones de adultos, por supuesto, dispuestas en forma de T: una de adultos asumidos y otra de adultos a punto de. Digo a punto porque cuando compartí esta reflexión con los otros integrantes de la mesa de los no-chicos, mi hermana dijo: tenemos que renovarnos, tienen que venir nuevos chicos (juro que lo dijo textual, nuevos chicos) a la familia.

Depresión post fin de semana largo

viste cuando eras chica/o y algunos domingos tenías ganas de sentirte mal para faltar el lunes a la escuela? bueno, así.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Basta ya

te juro que votaría al próximo jefe de gobierno que me asegure que no va a hacer NINGUN recital más en la 9 de julio.

Alguien me preguntó si tenía una comunión

Y a los pocos minutos, me escracharon así
Gente que en día de lluvia tiene la prodigiosa idea de usar ojotas.

sábado, 19 de marzo de 2011

Hoy tenía ganas de mamá

Mi madre vive en otra ciudad y desde que se mudó me siento un poco huérfana. Mamá está y no está. Cuando está en Buenos Aires nos vemos una o dos horas, casi siempre en una comida y hablamos de muchos temas sin ahondar en ninguno. En apariencia (y sobre todo por teléfono) no tenemos una gran relación: solemos ladrar en lugar de hablar pero nos entendemos. Yo la he visto en situaciones como nunca hubiese querido verla y ella también me ha visto a mí. En esos momentos bajamos la guardia porque aunque haya mucha gente alrededor sé que las dos sentimos que estamos solas. Cuando era chica los sábados eran de almuerzos suculentos (vacio al horno con papas, milanesas napolitanas) y al aire libre, si es que el día estaba lindo. Los sábados en Haedo eran, para mí, siempre lindos. Volvía de danza y después de la comida, una vuelta por los negocios con mamá para comprar algo que seguramente iba a estrenar esa misma noche. Hoy tenía ganas de verla, de pasear con ella. ¿si se lo dije? por supuesto que no: apenas puedo escribirlo.

viernes, 18 de marzo de 2011

Quiero besarte para pedirte perdón. Para que no hables. Para llorar tus lagrimas y llorar por todos menos por vos. Besarte y hacerte enojar. Besarte por ayer, por el silencio, por lo que no fue. Por tu madre, tu padre, por tus hijos que nunca conoceré. Besarte para despedirme, llorar para que no te quedes.

martes, 15 de marzo de 2011

Hoy estamos más a tono

Blazer y labios rojo carmesí
chal a rayas blando y negro
pantalón nevado azul y blanco
botas masculinas made in suiza
nuevo corte de pelo

lunes, 14 de marzo de 2011

Una súplica de estación

Otoño, por favor, no me resfríes.

La vidriera del sufrimiento masculino

Acabo de terminar Los Enamorados, de Alfred Hayes. Además de disfrutar cada oración, cada párrafo, cada página (por lo bien escrita que está, por lo cruda y conmovedora que es su prosa), me dio placer, debo confesarlo, leer sufrir a un hombre. Te da como una esperanza, una sensación de alivio, de paridad, aunque no sea del todo real. Ellos, cuando son abandonados, tampoco duermen. Ellos también creen ver al amor de su vida en el rostro de cualquier mujer. Ellos, cuando están solos, también tienen miedo. Ellos también extrañan. Pero ellos, a pesar de todo, a pesar de reconocer que amaron e imaginarse feliz al lado de tal o cual mujer son (no en todos los casos pero casi) cobardes, no se animan a confesar lo que sienten. No se animan a decirlo ni aún sabiendo que pueden volver a perderla. Y cuando sucede eso, cuando se quedan solos por no haber hablado o porque habló ella y dijo no va más, hacen el duelo, aceptan la situación con una mínima dósis de dramatismo, y se convencen de que, en realidad, no necesitan a ninguna mujer.

PD: Lo gracioso (ahora que lo pienso la palabra es predecible) es que subrayamos las mismas partes.

viernes, 11 de marzo de 2011

decí que estaba de buen humor, de lo contrario su dentadura hubiese corrido peligro

Palermo.
Negocio de indumentaria femenina.

Perla: hola, vengo a retirar una pollera que me traían de Unicenter
Vendedora: ...
vendedera 2: es la chica que vino el sábado, la atendiste vos.
Vendedora: ah, sí, viniste con tu novio, no?
Perla: ah, te acordas de mi novio
Vendedora: y sí.
Perla: está bien, yo si fuera vendedora también me acordaría de él.

Me irrita bastante confesar esto pero

cuando no duermo con mi novio tengo pesadillas.

viernes, 4 de marzo de 2011

Así se divide el mundo.

gente que pide antes de dar y gente que da antes de pedir.

Cortita de viernes

Me gusta el gazpacho, me gusta la música, me gusta bailar, me gusta escribir, me gusta leer, me gusta mi novio. Mucho.

martes, 1 de marzo de 2011

haciendo zapping

me indigno. No puede ser que la supuesta ruptura entre Luli Zalazar y Redrado sea, para los noticieros centrales, una noticia.
¿a quién carajo le importa la vida privada de estos dos personajes siniestros?
el enemigo es siempre uno mismo.
el miedo es un síntoma colectivo.
el inconsciente no descansa nunca.
vivir sabiendo todo esto es muy difícil.