lunes, 31 de agosto de 2009

Así en la tierra como en el cielo

Se acabó la falsa primavera.
Y por fin llovió.
Que no pare.
Por favor

domingo, 30 de agosto de 2009

Todo bien, pero

No perdamos el humor, amigos.

Al frente

sábado, 29 de agosto de 2009

Pepe está complicado

Hoy me espera un sábado de lo más excitante. No saben todo lo que tengo que hacer. Escuchen:
Primero, China Town. Me quedé sin reservas de tomates secos y salmón rosado. Tampoco tengo cous cous. Y eso sí que es la muerte peluda. Después, las pulgas. Más tarde, mate con budín de manzanas de Chantilly (hablando de Chantilly, ayer le dije a Clau que N estaba más bueno que las masitas secas de Chantilly...) Cuando baje el sol me esperan las dos películas que no terminé de ver anoche porque me quedé dormida. Son los antibióticos. La previa la hago en casa. Picadita, vinito, ya saben. El durante...bueno, el durante también lo hago en casa. Y el post...el post...también. No me digan que no les doy un poco de envidia.

viernes, 28 de agosto de 2009

Así.

Este es el fondo. De acá para arriba, todo.

martes, 25 de agosto de 2009

38 y medio

Sí, otra vez. ¿y qué querés que haga? Como si pudiera. No. No son vómitos. Ya sé: de la cabeza. Pero tengo fiebre. Que no. Te digo que tengo 38 y medio. Así, de repente. En casa. Sola, sí. No llamé a mis viejos porque están de viaje. Basta. Que vaya de una vez a la psicóloga. Escuché. El miércoles voy. Claro. Todo. Sin obviar detalles. No, no necesito que vengas. ¿Miedo? ¿cómo voy a tener miedo? Es fiebre nada más. Antibióticos. Milanesa con arroz primavera. Por favor: lo hice yo. Del estómago estoy fenómeno, sí. Te llamo cualquier cosa, entendí. Igual, pará, escuchame, sí, ¿hola? ¿estás? ahora sí. Pésimo. Te decía que igual, por las dudas, te dejo abierto. Por las dudas, qué se yo. Quien te dice que a la medianoche me despierte y te encuentre a mi lado. Verte, sentir tu mano en mi frente, tu beso antipirético. Verte, aunque sea delirando. Delirando dije, escuchaste bien. No, nada más. Una tontería seguro. Que te cuides vos también. Chau.

Anoche

Soñé que me violaban y que me hacía pis encima. No recuerdo haber tenido pesadilla más tenebrosa.

lunes, 24 de agosto de 2009

Reliveran sublingual

Para los vómitos del desamor.

domingo, 23 de agosto de 2009

Reflejo

Imaginate una persona triste.
Imaginate una persona sin esperanza.
Imaginate una persona que se levanta a la noche a tomar agua y llora.
Multiplicalo por mil.
Esa soy yo.

Gracias, mono.

You know why.

sábado, 22 de agosto de 2009

Saturday night

Chaleco de piel. Musculosa, microshort de lentejuelas, bucaneras, stilettos color frutilla. Yo avisé.

Borratintas sentimental

Generalmente esto pasa a los dos o tres meses de haberte separado. No antes. Me refiero al momento en el que agarrás tu celular decidida a borrar a tu (s) ex, y vas uno por uno hasta llegar a su número (que siempre está agendando con un "amor" "bichi" "pioji" "cuki" "gordo") y una vez que lo ves en el visor decís "no, no soluciono nada borrándolo" Te quedás mirando el teléfono. ¿lo borro? No lo borro ¿lo borro? No lo borro. Para qué borrarlo. A ver. Analicemos esta conducta. ¿Qué logramos con borrarlos del celular? ¿borrarlo de nuestras vidas? Claro que no. Borrarlo de un teléfono no aumenta ninguna distancia. Ojalá fuera así. Un delete tan poderoso que con un solo click borre agendas, recuerdos, ganas, ausencias, desilusiones. Una goma mágica, un borratintas sentimental. Hay gente que quiere hacer esto pero no puede. Por ejemplo, a mi amiga Anita le tuve que boletear el número de su ex porque ella no se animaba. Que era incapaz, decía ella. A mí no me pasa eso. Es más: tengo tendencia a borrar todo y vaciar, al instante, la papelera de reciclaje. No sé por qué estoy hablando ahora de la computadora si estaba con lo del celular. Decía entonces que todas pasamos por ese momento. Las minas sobre todo, sí. Es cosa de minas. De acuerdo. Borrarlo no tiene ningún sentido, pensé hoy. Voy a dejarlo. Pero no así. No con ese (sobre) nombre. Con nombre y apellido. Verlo así lo iguala al resto de los agendados. Al menos, visualmente. Laura Miller. Restaurante Miranda. Miguel Rodriguez. Vos, y Máxima Zorreguieta. Todos en la misma lista, todos igual de distantes. Ninguno en mi lista de marcado rápido. No diría que cambiar "amor" "bichi" "pioji" "cuki" "gordo" sea un tobogán hacia el olvido pero tampoco nos deja tan lejos.

jueves, 20 de agosto de 2009

Me gusta

Martín Lousteau. Si estás leyendo esto, llamame, dale. Perla quiere mostrarte su tortuga Vanina.

El comando atropellador, en 3200 caracteres con espacios

Se levanta la sesión extraordinaria. Acabamos de crear un comando atropellador. Porque sí. Porque no puede ser. Porque no toleramos la impunidad de estos sujetos que no merecen ir por la vida con las dos piernas, los dos brazos, los dos ojos, su cabecita así tan enterita.

Rankean aquellos que nos han gustado y/o hemos querido, y nos hayan desilusionado, plantado, descorazonado, entre otras maldades. Hasta ahora la lista tiene 4 candidatos: un atropellado por cada una de nosotras. Uno por Emma, uno por Meki, uno por Clau y, claro, uno por mí. Pero no desesperen. Hay varios en lista de espera. Todo lo que tienen que hacer es no llamarnos, prometer cosas que nunca van a cumplir, hacernos pedidos estrambóticos durante el “ato sesual”, tirarnos de la cama, engañarnos, ser cobardes, lastimarnos, dejarnos plantadas. Nada muy complicado para su raza.